Estrellita de Oro es un cuento popular español del municipio de Palomera, en Cuenca, recopilado por Aurelio Macedonio Espinosa.

Sinopsis

Un rey y una reina tienen una única hija. Cuando la reina muere, el rey se casa en segundas nupcias. Su nueva esposa trata bien a su hija al principio, pero en cuanto la reina tiene a su propia hija comienza a tratar cada vez peor a su hijastra, obligándola a realizar todos los quehaceres, mientras que su hija no da palo al agua. Un día la reina manda a su hijastra a lavar un montón de ropa negra al río, con solo un trocito de jabón, y un puchero de sopa para comer. Y por si no fuera poco, además de volver con toda la ropa blanca, la princesa tiene que hacerlos con dos libras de jabón y el puchero lleno. De camino al río la princesa se encuentra con una anciana, que la pregunta a que se debe esa cara tan larga que tiene, y cuando la princesa le explica las disparatadas ordenes de su madrastra, la anciana le dice que no se preocupe. Le da una cesta, en la que le manda que meta la ropa y el jabón, y para cuando la saca, la ropa esta completamente blanca, y del jabón hay dos libras. Cuando come del puchero, da igual cuanta sopa coma, por que este vuelve a llenarse, y cuando mira al cielo, le cae una estrella de oro en la frente. Cuando su madrastra la ve volver, no solo habiendo conseguido cumplir todas sus ordenes, sino además con una estrella en la frente. le pregunta como lo ha hecho, y la princesa se lo cuenta todo.

Para que su hija también consiga una estrella de oro en la frente, la madrastra manda a su hija al día siguiente al río a lavar la ropa. La hermanastra se encuentra con la anciana, pero la anciana que ya sabe de las maldades que ella y su madre han cometido, manda a la hermanastra que meta todo en la cesta, y cuando lo saca la ropa esta negra, el puchero vacío, y no queda jabón, y cuando la hermanastra mira al cielo, en lugar de una estrella de oro, en la frente le cae un rabo de burro. En cuanto la reina ve a su hija venir con un rabo de burro en la frente, en lugar de una estrella de oro, le echa la culpa a su hijastra y la obliga a estar en la cenicera, mientras que procura vestir a su hija de forma que nadie la vea el rabo de burro que tiene. Pero a pesar de sus esfuerzos la gente no tarda en darse cuenta y a la hija la llaman Rabo de Burro, y a la hijastra, Estrellita de Oro. Un día el rey tiene que irse a hacer un viaje muy largo, y le pregunta a sus hijas que quieren que les traiga. Rabo de Burro pide un traje, un sombrero de plumas y unos zapatos, mientras que Estrellita de Oro se conforma con una rama del primer árbol que su padre se encuentre por el camino. El rey sale de viaje y le da a cada una de sus hijos lo que le han pedido.

Resulta que el rey del reino vecino, que es un mozo soltero, organiza un baile para encontrar novia. La madrastra viste a Rabo de Burro con las mejores ropas, y para que Estrellita de Oro no pueda ir, arroja las lentejas a las cenizas y le ordena que las recoja y las limpie. Y la madrastra y la hermanastra se van al baile y ahí la dejan a Estrellita de Oro, recogiendo las legumbres de la cenizera. Pero en cuanto se queda sola Estrellita de Oro saca la rama que le había dado su padre, que era una Varita de la Virtud, y con ella pide a los pájaros que vengan y la ayuden a recoger las lentejas. Acuden muchos pájaros, que ayudan a Estrellita de Oro a recoger las lentejas en un momento, y una vez recogidas le pide a la varita que le de un vestido de oro, plata y encajes, y unos zapatos de oro para asistir al baile. Ya vestida, Estrellita de Oro sale por la chimenea y se va al baile. En cuanto el rey la ve llegar la saca a bailar y baila con ella toda la noche, mientras que su madrastra y su hermanastra la observan muertas de envidia. Cuando ya es tan tarde Estrellita de Ooro le dice al rey que tiene que irse, y el rey la acompaña hasta la puerta de su casa. Antes de entrar Estrellita de Oro le promete al rey que volverán a verse en el siguiente baile. Y cuando entra en casa usa la Varita de la Virtud para volver a tener el aspecto que tenía antes. Cuando su madrastra y su hermanastra vuelven la encuentran en la cenicera, y no paran de hablar de la misteriosa muchacha con la que bailo el rey toda la noche. Estrellita de Oro bromea con que a lo mejor era ella, pero la madrastra y la hermanastra la dicen que como iba a ser ella.

La segunda noche del baile la madrastra y la hermanastra vuelven a dejar a Estrellita de Oro sola en casa recogiendo lentejas de las cenizas, pero en cuanto se queda sola saca la Varita de la Virtud, llama a los pájaros para que vengan a ayudarla a recoger las lentejas, y pide un vestido de plata y oro, con los colores de todas las flores del mundo. Se va al baile y allí encuentra al rey esperándola a la puerta. Se pasan bailando toda la noche hasta muy tarde, cuando el rey la acompaña de vuelta a casa. Antes de que lleguen la madrastra y la hermanastra Estrellita de Oro le pide a la Varita de la Virtud que le deje como antes, y cuando estas llegan no paran de hablar de que la muchacha de la noche anterior ha vuelto, más guapa y elegante que antes. Estrellita de Oro bromea con que si no será ella, pero la madrastra y la hermanastra no la toman en serio. La tercera noche transcurrió como las dos anteriores, pero esta vez Estrellita de Oro se quedo hasta más tarde, y cuando se dio cuenta de la hora que era salió corriendo y por el camino perdió un zapato de oro, que el rey recogió. Al día siguiente el rey fue puerta por puerta probando a todas las doncellas del reino el zapato, pero a ninguna le valía, aunque algunas llegaron a los extremos de cortarse un dedo o dos, y Rabo de Burro llego a cortarse medio pie, pero aún así el zapato no le valió. Antes de irse, el rey pregunta a la madrastra si no hay ninguna otra muchacha en la casa, y la madrastra responde que sí, que la que vive en la cenicera, pero como es tan fea y tan sucia, no sería apropiado que la viera. El rey contesta que eso da lo mismo, y que la muchacha venga a probárselo, por muy fea que sea o por muy sucia que este. Aparece entonces Estrellita de Oro, llevando el mismo vestido que había llevado la última noche, y solo un zapato de oro puesto. El rey la reconoció, la puso el zapato de oro que le faltaba, que le quedaba a la perfección, y se la llevo a palacio, dónde se casaron. Y a la madrastra y a la hermanastra las perdonaron.

Inclusión en otras colecciones

José María Guelbenzu lo incluyo en la colección Cuentos populares españoles. Antonio Rodríguez Almódovar también incluye una variante española de Cenicienta con ese título en la colección Cuentos al amor de la lumbre, pero el texto del relato se corresponde con el de La Puerquecilla, otro cuento popular español recopilado por Espinosa, aunque Almódovar incorpora ciertos elementos y pasajes de este relato, como la forma en la que la heroína obtiene su estrella de oro en la frente, y su hermanastra el rabo de burro.

Ver también

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